Imagen religiosa fue rescatada de las aguas durante inundación en Titiribí

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Un verdadero viacrucis atravesaron los colaboradores de la Parroquia de Titiribí, en el suroeste antioqueño, cuando desplazaban una de las imágenes religiosas para la primera procesión del Viernes Santo.

El padre Gustavo Rendón Ramírez, sacerdote de ese municipio, explicó que la imagen estaba siendo llevada a una de las esquinas del pueblo donde se tenía previsto hacer una de las estaciones del Viacrucis. Pero un aguacero interrumpió la ruta.

“Los señores se entraron a escamparse y en ese momento empezó a correr mucha agua por donde quedó la imagen y como vieron que la podía arrastrar, tuvieron que tirarse a rescatarla”, dijo.

Las imágenes quedaron grabadas por vecinos y fueron difundidas por el portal MiSuroeste.com. En ellas se ve a los hombres luchando contra la fuerza de la corriente. Según el Padre Rendón, la imagen resultó intacta y ninguno de los feligreses resultó lesionado.

El párroco aclaró además que en el pueblo se está arreglando el alcantarillado, y las lluvias arrastraron parte de la arena y escombros, y taponaron las rejillas de desagüe. “Y como este es un pueblo con lomas, el agua bajó de una”, agregó.

Oportunidad para reflexionar

Por la intensidad del aguacero, el evento católico se tuvo que hacer desde el balcón de la emisora y en la iglesia. El Padre Ramírez aprovechó para reflexionar con sus feligreses sobre lo que sucedió.

 

 

“Hicimos una marcha en silencio por los hermanos de Mocoa, pensando en ellos. A nosotros nos cayeron unas goteritas, un poquito de pantano, pero eso no es nada en comparación con el sufrimiento de Mocoa, a ellos sí les tocó vivir un Viacrucis”, dijo.

Y al final de la marcha, ante decenas de niños y adultos, el sacerdote agregó: “Con esta lluvia, al igual que con la vida, no podemos perder la esperanza”.

Las demás ceremonias religiosas de Semana Santa se han realizado con éxito en Titiribí. El párroco resaltó que los monumentos e imágenes tienen un enorme trabajo de arte religioso y que por eso muchos turistas acuden a su templo a rezar.

“El templo es muy bello. Lo que pasó fue fortuito y seguimos orando con fe”, sentenció el religioso.